Pieris rapae: Blanquita de la col

Small White / Piéride de la rave

Desde hace unos días en los que el tiempo frío y el agua se apoderaron de la primavera, ya no se dejan ver los insectos que renacen al tiempo que florecen determinados árboles, arbustos y herbáceas aprovechando los días de bonanza de febrero y marzo. Su espectacular eclosión tiene que ver con esa sabiduría genética de que el “tiempo es oro”, los insectos para alimentarse del néctar y polen de las flores, y estas, porque de ellos depende su reproducción.

Blanquita de la col libando de la flor del romero

Un macho de Blanquita de la col libando de la flor del romero, se aprecia su mancha negra (mota), sus ojos verdes, la espiritrompa y el tono de sus alas.

En esos días de temperaturas templadas pudimos ver revoloteando por campos y jardines la primera generación de algunas mariposas, como la Blanquita de la col, que en esta época suele elegir Crucíferas silvestres para instalarse. Pero a las generaciones estivales les gusta mucho poner sus huevos sobre ciertas hojas de productos de la huerta, por eso, junto con la denominada Mariposa de la col               (P. brassicae), tienen mala fama entre los huertanos porque sus larvas (orugas) devoran cuanto se les pone por delante.

En esta imagen se aprecian muy bien la espiritrompa y las antenas. Como la de la fotografía anterior es un ejemplar macho.

En esta imagen se aprecian muy bien la espiritrompa y las antenas. Como la de la fotografía anterior, es también un ejemplar macho.

Son mariposas de color blanco que tienen entre 40 y 50 mm de envergadura y una mancha gris oscuro en el ápice del anverso de las alas anteriores. El reverso de las alas posteriores tiene un ligero color gris amarillento.
Para diferenciar el macho de la hembra hay que fijarse en unas manchas (motas) negras que exhiben en el anverso de las alas anteriores: una el macho y dos las hembras. Los diseños negros de los individuos de la primera generación suelen tener los diseños negros menos intensos o extendidos que los de las generaciones siguientes.

Mariposa hembra con las dos manchas o motas que la caracterizan.

Mariposa hembra

The butterfly can be distinguished by the white color with small black dots on its wings. Above, white with black tip to forewing and base of wings, males with one black spot on forewing and females with two. Beneath, forewing white and hindwing yellow.

Un macho cortejando a una hembra.

Un macho cortejando a una hembra.

Cortejo (Courtship)
En esta composición de tres fotografías he querido recoger el cortejo de un macho. Revoloteaba en torno a la hembra , acercándose y alejándose de ella, y cuando se acercaba, hacía un vuelo de subida y bajada. La hembra (flechas rojas) permanecía fijada a la vegetación y mostraba el abdomen orientado hacia arriba y con su extremo terminal abierto. El final de este cortejo -largo- no lo pude presenciar por falta de tiempo. Lo dejo a la imaginación de cada cual.

Nombre científico: Pieris rapae. F. Piéridos. O. Lepidópteros

 

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29 pensamientos en “Pieris rapae: Blanquita de la col

  1. Curioso como nos explicas la manera de diferenciar los dos sexos.
    Ya sabes que me encanta tu manera de describir los elementos que conforman nuestra Naturaleza.
    Un fuerte abrazo y buen domingo

    • Todo está en los libros, Javier, y cualquier especie que uno intenta clasificar tiene que recurrir a las claves pertinentes. Muchas veces no es fácil pues se requieren muchos datos. Pero eso, también es muy motivador.
      Buen domingo también para ti. Abrazos.

  2. Qué bien seguimos con la sensualidad carnal de la primavera. Muy sexis estas Blaquitas de la col.Pensamos que los humanos podemos superar al resto de seres vivos. Nosotros tenemos que inventar los cubiertos, los platos, los vasos para beber y ellas, hala, extraen su trompa y a succionar se ha dicho. Cuántas veces hemos evocado a las mariposas por la gracia y la belleza que encierran? quizá tantas como a la Luna?
    Preciosa la serie, Isabel y tus explicaciones.

    • En estos momentos han tenido las pobres mariposas dejar sus cortejos por esta lluvia que la primavera está repartiendo tan generosamente. Ellas no lo saben, pero el campo está preparadísimo para que cuando salga el sol despierten las flores con tal fuerza que se van a poner hasta nerviosas … ya sabes, “de flor en flor” y un no parar.
      Gracias como siempre, Popota, al filo de la medianoche, y cuando a la luna hay que imaginársela por los negros nubarrones que cubren el cielo.

  3. Me gusta mucho ese combinar las imágenes con una explicaciones que ayudan a entender un poco más este mundo natural.
    Gracias Isabel.

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