Gaviota reidora

P1190992-M-1500

P1190950-M-1500

Donde realmente me gusta ver a las gaviotas es sobrevolando el litoral.

P1190551-R-1400

En las imágenes se pueden apreciar los colores que adoptan en invierno. Las patas y el pico intensifican su color rojo, pero lo más llamativo es que pierden el color chocolate oscuro de las plumas que recubren la cabeza –como una caperuza- para dejar como muestra de ello una mancha negra detrás de los ojos. La gaviota reidora no es de tamaño muy grande –entre 35 y 38 cm-, sus alas son de un color gris claro con las puntas negras y borde anterior blanco.

P1190625-1500

A estas gaviotas les pasa lo que a otras  especies originalmente ligadas a la vida del litoral,  que desde hace unas décadas decidieron remontar los ríos y buscar nuevos territorios en los que anidar y vivir, razón por la cual se las puede ver tierra adentro, tanto en humedales, como en embalses, lagunas, marismas… y ciudades.

En las ciudades, la comida la encuentran principalmente en los vertederos –lugares de cita de muchas otras aves oportunistas- donde el alimento es “fácil”, aunque también resulten lugares peligrosos para ellas. Es muy común verlas, al alba, sobrevolando la ciudad de camino a ellos, o cuando regresan al atardecer a sus dormideros, habitualmente pantanos o graveras. En vuelo, el grupo se dispone formando una V.

Sus colonias son ruidosas; quizá por los sonidos que emiten las hayan llamado “reidoras”, y ya sabemos todos que las risas no son siempre agradables, especialmente cuando son chillonas y el número de reidores es elevado.

Nombre científico: Larus ridibundus.

Familia: Láridos.  Orden: Caradriformes