Tarro blanco

Tarro blanco hembra

Hembra

Siempre que veo una anátida pasearse por las aguas de una laguna, tengo la sensación de que en lugar de nadar se desliza por el agua suavemente para así no violentar sus aguas tranquilas, convertidas en mágicos espejos multicolores según incidan sobre ellas los rayos del sol.
Y es tanta la serenidad que me trasmite, que cierro los ojos y me imagino pidiéndole a una de esas hadas buenas soñadas en los cuentos, que me toque con su varita mágica y me convierta, por un instante, en una de ellas.

Tarro blanco hembra

Hembra

La anátida que hoy he elegido para gozar de su belleza es conocida como Tarro blanco, aunque en ciertos lugares también se la conoce como Ansareta y Pata redondilla. Los nombres vernáculos son muy variados y, con frecuencia, extraños. Tarro… ¿por qué? Quizá porque algún soñador se lo imaginó como un “recipiente de vidrio o de porcelana, con forma cilíndrica y generalmente más alto que ancho” (definición en su primera acepción de la RAE) decorando un espacio de la naturaleza? Y blanco…, sí que lo es su coloración general pero es un “tarro” muy decorado, por lo que resulta muy llamativo. Tiene una banda pectoral marrón, una línea negra a cada lado del dorso y otra por el centro del abdomen. Su cola es negra y también las alas, con espejuelo verde. La cabeza y la parte superior del cuello son de un verde tan oscuro que parece negro y su pico rojo.

Macho de tarro blanco con protuberancia frontal.

Macho de tarro blanco con protuberancia frontal.

Tanto el macho como la hembra son muy similares, pero en el macho la coloración es más viva y en la época reproductora la base del pico exhibe una llamativa protuberancia.
Su tamaño es grande (60-65 cm) y su aspecto y actitud es intermedia entre pato y ganso.

Hembra y macho de tarros.

Hembra y macho de tarros.

Nombre científico: Tadorna tadorna. Familia Anátidas. Orden Anseriformes.

Estas fotografías las realicé en el Parque Natural de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) en febrero de este año.